Correr con las piernas ¡y con los brazos!

El braceo es una parte fundamental del correr, no solo porque nos ayuda a impulsar el cuerpo en cada zancada, sino porque permite dosificar la energía utilizada. Para aprovechar al máximo este movimiento, una técnica adecuada es fundamental, acá les contamos por qué.

No solo de piernas vive el runner, los brazos también cumplen un rol muy importante en nuestros entrenamientos. Sino, prueba correr un par de metros con los brazos pegados al cuerpo, ¡misión imposible! Y hacerlo aleteando estilo libre (a lo Phoebe en Friends), tampoco es buena idea…

“Los brazos tienen un rol que favorece la acción de equilibrio mientras estamos en movimiento, ya que balancean las rotaciones de cadera y tronco que se producen al correr. Por ende, más que buscar el fortalecimiento del tren superior, debemos concentrarnos en la posición y movimiento de los brazos”, explica Javier Allendes, profesor de educación física y docente de la Escuela de Salud Duoc UC Viña del Mar.

En ese sentido, la técnica del braceo es fundamental para potenciar al máximo nuestro rendimiento y dosificar la energía utilizada: “La posición debe ser cerca del tronco, con flexión de codos mas menos de 90º, la cual independiente de la velocidad siempre debe ser una posición cómoda, y que permita la fluidez de movimiento. Este movimiento debe ser paralelo al cuerpo (evitar cruzarlos) y tomando como eje del mismo, la articulación del hombro”, agrega Javier Allendes. Aunque cada braceada puede variar ligeramente de acuerdo a lo que más nos acomode, finalmente la tensión es de las peores enemigas de los corredores.

La posición coordinada entre piernas y brazos permitirá mantener la estabilidad del tronco y favorecerá la acción de las cadenas musculares en función de todas las fuerzas que intervienen mientras corremos. Así, todo el cuerpo centrará sus energías en un objetivo común, y la diferencia se siente, créanme. Otro tip importante es no apretar los puños mientras corremos, para no malgastar energía de más, para lograrlo imagina que llevas algo delicado entre manos y que no lo puedes aplastar.

Con la ayuda de del especialista de la Escuela de Salud del Duoc UC Viña del Mar, les recomendamos algunos ejercicios para fortalecer el tren superior y sacar el máximo provecho a cada brazada:

  • Ejercicios coordinativos aislados, del tren superior e inferior, para progresivamente incorporar su acción en conjunto (Cometti, 2002).
  • Ejercicios de estabilización de las cadenas musculares intervinientes, los que pueden ser con pesos libres, balón de estabilidad, balón medicinal, bandas elásticas o peso corporal.
  • Ejercicios aislados de sobrecarga del tren superior, que involucren la musculatura de hombros y codos, con cargas medias a bajas o propio peso corporal.
  • Entrenamiento de la flexibilidad, que favorece la amplitud de movimiento, recuperación y los mas importante evita lesiones.

por

Periodista, valdiviana y fanática del sur de Chile. Corro porque me hace feliz, y mucho más si es escuchando reggeaton.

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