Medio maratón de Barcelona 2018: esta fue por mí

A veces corremos por alguien, para demostrar algo, por hacer un tiempo o ganar un lugar, pero ¿habrá una sensación más gratificante y honesta que correr solo por nosotras? Este Medio maratón de Barcelona 2018, fue personal para @lamarypeace

Después de correr el Medio Maratón de Barcelona 2018 (http://edreamsmitjabarcelona.com/2) me puse a recordar. La primera vez que corrí un medio maratón lo hice como parte de un desafío profesional. Trabajaba para Revista Mujer, y a propósito de eso me invitaron a participar en un club de running y a una carrera de 21K de una marca deportiva Mis primeros 21K La segunda vez, fue la media maratón de Valdivia (mi hermosa ciudad). Esa carrera la hice pensando que no podía defraudar en mi propia tierra, con toda mi familia y amigos haciéndome barra. Después vino otra carrera a la que me invitaron por trabajo, y la cuarta fue el  Mitja Maratón de Barcelona del año pasado. Esa la corrí como un desafío que marcaría el arranque de mi año acá, como una prueba para partir con el pie derecho en esta ciudad.

Hace unos días corrí mi quinto medio maratón, nuevamente la de Barcelona. A diferencia de las otras, esta me pilló un poco más desprevenida. De repente ya era 11 de febrero y me vi inusualmente tranquila encajonada entre los más de 16.000 de corredores, de 86 nacionalidades (33% éramos extranjeros), que arrancamos a los pies del Arco de Triunfo.

Medio maratón de Barcelona 2018: así fue el recorrido

Partí como siempre con mi playlist de reggeaton, y muy calmada, casi demasiado. Cuando llevaba unos 10 kms y entré en ese estado de ‘velocidad crucero’, pensaba en por qué estaba corriendo esta vez, y por más que busqué una razón, me di cuenta que para esta carrera no tenía una especial. Nadie por quién correr, ningún desafío en particular, ni una marca que superar o alguien a quién dedicarle mi pequeño gran logro, esta vez solo corría por mi.

Durante los 21 kms de recorrido repasé mis carreras anteriores, este año viviendo en Barcelona, los cambios, la gente que extraño y los amigos nuevos. Me sorprendí de mi capacidad física (porque no llegué muy entrenada) y sobre todo de sentirme dueña de mi cuerpo y mente. En los últimos kilómetros, cuando el agotamiento me hizo flaquear, como un mantra repetí en voz alta “esta es por ti María Paz, así que dale”.

Me regalé dos horas para dármelas de bacán por ponerme a prueba una vez más, y me sentí afortunada de correr sin presiones, sin tener que probarle nada a nadie, ni sacar la cara por un equipo, sin preocuparme del tiempo ni del lugar en la categoría. Recibí la medalla con una sonrisa de oreja a oreja, y si me hubiese podido autoabrazar sin parecer una loca lo hubiese hecho, porque en mi quinta media maratón por primera vez crucé la meta solo por mí, y fue increíble.

 

por

Periodista, valdiviana y fanática del sur de Chile. Corro porque me hace feliz, y mucho más si es escuchando reggeaton.

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