Ropa deportiva ¡es hora de ordenar!

Reconozcámoslo: somos expertas acumulando ropa deportiva. Para no sobrepasarnos de prendas estos consejos para ordenar lo que usamos y desechar lo que no.

La ropa deportiva se acumula rápidamente, pero no sale del clóset así tan fácil como entra. Y es que uno se vuelve algo aprehensiva a las prendas que usamos para hacer ejercicio, aún cuando las usemos seguido. Esa polera de la corrida a la que fuiste hace 5 años, pilas de poleras de carreras que jamás usaste, del modelo 1 hasta el actual de tu zapatilla favorita, shorts que ni sabías que estaban al final del cajón y para qué hablar de los petos deportivos.

Sí, ¿en qué minuto pasó? Nadie quiere salir en el programa ‘Acumuladores’, por lo tanto, tú que dices que tu ropa deportiva ocupa la mayor parte de tu clóset es hora de ordenar y eliminar aquello que de verdad solo está usando espacio, porque definitivamente ya no lo usas. No solo será terapia, y te acordarás de mí, sino que además te sentirás más liviana.

El peto deportivo. ¿Sabías que no son eternos? De hecho los expertos recomiendan cambiarlos cuando ya tiene entre 6 y 12 meses de uso, según su estado obviamente. Revisa las costuras, la tela, los elásticos y si no puedes seguir dándole oportunidades ¡adiós! No será beneficioso para tu salud física tampoco. Y recuerda tener mínimo 3 bras deportivos.

Las zapatillas. Sí, todo runner sabe que son parte de tu persona, pero si ya cambiaste tu modelo favorito por nuevas, por qué razón guardar ese par viejo que no podrás volver a correr de nuevo. Aquí hay quienes hablan de una durabilidad de entre 800 y 1000 kilómetros, otros hablan de 6 meses. El punto es que la zapatilla se gasta y ahí una vez más el físico cobra protagonismo, no queremos lesiones. Otra razón más para eliminar esos pares acumulados.

La ropa deportiva. Sí, no es barata y estamos al tanto. Pon atención a las señales, será la misma polera, pata o short el que te dirá ‘qué hago en tu clóset’. Primero que todo están los temas de tela, revisa costuras, olores que ya no son los mismos, color de la ropa y la textura. Y segundo, los meses que tengan sin uso también te están dando una clara señal de ‘dejarme ir’.

Calcetines. No importa cuántos tengas, nunca serán suficientes y así como llegan a tu cajón, también deben salir de él. Si hay agujeros o los sientes despegados de tus pies…es el final. Los calcetines no se pueden mover con tus pies, deben estar fijos.

La botella de agua. Esa también se tiene que cambiar. Luego de un año es mejor que cambies la favorita. El ítem plástico es importante. Asegúrate que sea libre de BPA o de otro material.

Bandanas o elásticos. Como uno transpira bastante mientras corres, este accesorio debe ser lavado constantemente por lo que comienza a perder su elasticidad. Son útiles, pero tampoco son eternas.

En un mundo perfecto tu ropa se recupera como tú lo haces luego de entrenar, pero la verdad es que fue hecha para botarla y eliminarla en algún minuto. Sí, la verdad duele, pero así es la moda…un negocio. Y nada durará eternamente, así que deja de acumular. La ropa y accesorios de running también tienen fecha de vencimiento y aunque esté en el rincón del clóset, sabes que no pertenece ahí.

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Periodista, peatona, runner AM y a veces PM. No tengo pedigrí de atleta, corro porque me gusta.

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