15 cosas buenas de correr en verano

Los más acalorados como yo, que corremos con “shores cortos” todo el año y apenas hacemos el click en el reloj sudamos, definitivamente no somos amigos del calor. Sin embargo, he aprendido a no odiarlo y verle el lado positivo, porque el correr en verano lo tiene.

  1. El cuerpo se adapta

Lo creas o no, eso ocurre. Obviamente si sales a correr una tarde y te niegas a hacerlo nuevamente hasta una semana después, el organismo no se va a adaptar rápidamente, pero si corres seguido y distancias cortas en un principio, verás cómo te adaptas física y psicológicamente. De hecho en la Universidad de Connecticut llegaron a la conclusión que el cuerpo tiene una mayor habilidad para adaptarse al calor que al frío. Y según una de las ediciones de Comprehensive Physiology esto se debería a que nuestros ancestros evolucionaron cazando en la sabana africana. Desde entonces la raza humana se ha dispersado por el mundo, pero el gen de la adaptabilidad al calor se mantiene.

  1. No eres tú, soy yo

Somos todos. No solo a ti te pasa que tu ritmo baja y te sientes más pesada corriendo. Es el calor y la humedad. No te lo tomes personal, no estás perdiendo tus poderes ni la rapidez, no es tu estado físico, es biología. Bájale un poco el power y listo.

  1. Serás más rápida en otoño

Según un estudio del Journal of Applied Physiology correr en verano te hará más rápida cuando bajen las temperaturas. Humedad, calor y sin viento…es como entrenar bajo presión, pero los frutos los verás después. Además muchas preparaciones de maratón comienzan en el verano, por lo que se verán favorecidos por el cambio de estación.

  1. Más trotes conversados

Con los días lindos las personas quieren estar más afuera. Así que más de alguna amiga runner que se oculta en invierno por el frío te escribirá para un trote al final del día. Además, es ideal para hacer otras rutas y agregarle algún panorama post running.

  1. No es una tortura

Correr con calor puede ser duro, pero tampoco hay que llevarlo al extremo. Para eso puedes tomar ciertas medidas y así adaptarte más fácil. Usa ropa en colores claros, telas más delgadas y holgadas, hidrátate (todo el día), come sano, no te olvides de descansar, ni del factor solar. Si te sientes mal, con mareos, náuseas o débil, baja la intensidad, camina y busca un lugar de sombra. Evita correr entre las 11 de la mañana y las 8 de la tarde, y deja los “largos” para días más frescos o tempranas horas de la mañana, con una ruta que tenga sombra y puntos de hidratación.

  1. Días más largos

Reclamamos todo el invierno que no hay luz, los días cortos y que es peligroso corres de noche, ahora no tienes excusas. Aprovecha las primeras horas del día o las últimas para salir a correr. Además, le entregas al cuerpo su dosis diaria de Vitamina D.

  1. Es la mejor excusa

Si querías correr menos y más lento, el calor es tu mejor argumento para hacerlo. Alterna tu plan de entrenamiento con salidas más cortas, tampoco queremos sobre exigir el cuerpo, deshidratación, golpes de calor, calambres, cansancio, etc.

  1. La mejor época para hacer trail

Si el tema es el calor el cerro puede ser la mejor opción. Los trails aumentan fuerza, resistencia y te ayudan a adaptarte a los cambios de superficie y altimetría. Y como las rutas suelen estar bordeadas por árboles te dan protección solar y mejor aire, además de ser paseo incluido.

  1. Te ahorras muchas complicaciones

No tienes que ver cuántas capas te pones, ni dónde dejarás los guantes después de los primero 15 minutos corriendo. No sentirás frío en ninguna parte del recorrido, a menos que te estés sintiendo mal y en eso caso ¡deja de correr! Tener frío con 30 grados de calor no es normal.

  1. Sin polera

There you go! Esto también ocurre en verano, algunos runners calurosos corren sin polera y en algunos casos se agradece. Si te encontraste con uno en la ruta es como…check!

  1. Benditos rociadores

¿Hay algo mejor que pasar corriendo por el rociador? En el invierno no existe nada que te tire aire caliente mientras corres.

  1. Más corredores AM

En el invierno es algo un poco deprimente salir a correr temprano, en el verano el número aumenta considerablemente.

  1. Se lava menos

Menos capas, menos cosas que meter a la lavadora. Básicamente vives del short y la sudadera. No hay patas largas, primera capa, polera, cortaviento, guante, buff, etc.

  1. Las recompensas son mejores

Después de correr la ducha fría, las frutas de estación, un piscinazo, meter los pies al mar, etc. La lista es mucho mejor y más entretenida que en invierno.

  1. Logro personal

Si saliste a correr con calor y lo lograste…¡felicítate!

por

Periodista, peatona, runner AM y a veces PM. No tengo pedigrí de atleta, corro porque me gusta.

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