Las chilenas que corrieron con los keniatas

El entrenador de Run Club, Steve Mwangi, viajó con un grupo de deportistas a un país natal, Kenia, para vivir la experiencia de correr en la cuna de los mejores maratonistas del mundo. Acá dos chilenas nos cuentan cómo vivieron ese viaje y cómo es correr con los keniatas.

Silvana Saavedra, contador auditor (50).

“Quería correr mi primer maratón en Kenia. Me emocionaba la idea de estar con los mejores corredores del mundo aunque lamentablemente, por razones ajenas a mí, se suspendió el evento antes de partir. Al principio me dio tristeza, pero al final decidí ir igual y creo fue una buena decisión porque el viaje superó mis expectativas. Tenía una idea diferente de Kenia, me llevé una gran sorpresa. Es un país con lugares muy lindos, me sentí muy bien aunque la gente nos miraba como bichos raros…sabían de Chile por el fútbol, Alexis Sánchez. Estando ahí te das cuenta que los atletas keniatas entrenan en la laderas de los cerros con lluvia, barro sin ninguna comodidad. Parten a las 6 de la mañana, algunos se entrenan dos veces al día… no tienen nada, es mucho el calor, la altura y lo quieren todo eso me impactó. Me quedo con esta frase de uno de los entrenadores de allá: “para tener éxito no basta con tener talento, debes ser disciplinado, esforzado y obediente”, nos dijo. Después de haber vivido esta experiencia en Kenia me queda claro que para ellos correr es trabajar duro e ir a ganar, está actividad le significa dinero, mejorar sus condiciones de vida y la de su familia. El 3 de diciembre voy a correr mi primera maratón (Costa del Pacífico) y, sin duda, tendré presente esta inolvidable experiencia”.

Con Mary Keitany, ganadora de múltiples maratones y dueña del récord mundial en 42K con 2:17:01

Nancy Miranda Álvarez, Comunicador Audiovisual (35)

“El viaje con Steve nació porque mi pololo, que entrena con él, me invitó a participar. El viaje me entusiasmó por dos razones: primero me encanta viajar y conocer nuevos lugares, culturas y África era uno de mis pendientes. Siento que no soy turista, soy viajera. Y la segunda razón es que me gusta correr, no soy nada de pro, simplemente me gusta y lo disfruto. Lo primero que me di cuenta es que en Kenia el deporte es una gran oportunidad de surgir. La genética de ellos es totalmente diferente a la nuestra y obviamente se esfuerzan por ser deportistas de elite, pero es ‘más fácil’ correr. Tuvimos la oportunidad de participar en un cross country y vi como todas las chicas se alejaron de mí rápidamente, trate de seguir el ritmo pero fue imposible hacerlo… de hecho para ellas era una frustración si alguien las pasaba y cuando tuve la esperanza de alcanzar a una, se retiro de la competencia. Varias chicas se retiraban y eso no me lo hubiese creído de no vivirlo, pero fue así. Creo que no están acostumbrados a perder, si no son los números uno no es válido. Lo entretenido fue sentirme apoyada por todos, fui la primera chilena en cruzar la meta, después de 32 keniatas, pero me esperaron en la meta como una campeona, como ganadora, los niños me abrazaban y querían que nos tomáramos fotos, no sé que les llamaba más la atención, el hecho de ser ‘blanca’ o mis tatuajes. Del viaje rescato haber tenido la oportunidad de entrenar con los keniatas, porque te hace sentir agradecido de lo que tienes. Ver el esfuerzo que ellos realizan y corriendo a pata’ pelada de verdad es una experiencia única. Rescato la dedicación, que a pesar de las inclemencias climáticas, la altura (altitud), no tener equipamiento (zapatillas, ropa, reloj) cada día se saca la fuerza para seguir adelante mejorando. Para ellos es superarse y obtener una mejor oportunidad de vida”.

por

Comentarios