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Testimonio: “Volver a correr después de meses”

Volver a correr después de meses puede ser frustrante. Sin embargo, tomarse las cosas con calma puede evitar que lo pasemos mal en el proceso.

Hasta antes de agosto del año pasado entrenaba semanalmente en un club, ya había corrido mis primeros 21 kilómetros en la Maratón de Santiago, y no me perdía ninguna carrera. Estaba embalada entrenando hasta que me fui a vivir a Estados Unidos, donde temí no volver a correr, pero no fue así. Si bien el entrenamiento fue mucho menos intenso, de todos modos aproveché de hacer el nunca bien ponderado – pero tan necesario – trabajo de pista, y disfrutar del otoño en California, con un clima perfecto para correr.

Lo que no estaba en mis planes era dejar de correr por algún tiempo, pero sucedió. Regresé a Chile y ya llevaba cerca de dos meses sin correr, y sin hacer ningún tipo de actividad física. Ya hemos comentado que, si no podemos correr, lo ideal es mantenerse haciendo algo: bicicleta, yoga, natación, o lo que esté a nuestro alcance. No pude no más. Entre las vacaciones, preparar el regreso, volver a la rutina se me pasó el tiempo. Hasta que logré ponerme las zapatillas y salir.

Volver a correr:  ¿El resultado?

Total y absolutamente vergonzoso. No fui capaz de correr más de tres kilómetros y estuve a punto de caer desmayada en Pocuro con Lyon. No, no estoy exagerando: me tuve que afirmar de un poste. Así de mal.

Lamentablemente la forma física se pierde rápido. Muy rápido. “El cuerpo es cruel”, me dice mi amiga Carodu y tiene razón. En una semana sin entrenar se pierde el 30% de la capacidad pulmonar, y se puede perder un 10% de fuerza en tres semanas. Yo estaba peor que todas las estadísticas después de dos meses y medio.

¿Qué hacer al respecto? Lo principal, creo, es no frustrarse y aceptar con humildad que no podemos ser las mismas de antes. No nos podemos exigir correr los mismos kilómetros ni al mismo ritmo. Si bien el cuerpo es cruel, también tiene memoria, así que basta con volver a entrenar con consciencia – y también cariño – de a poquito. Si ese triste domingo sólo pude correr tres kilómetros, la próxima vez serán cuatro y así sucesivamente. Lo importante es no exigirnos más de lo que somos capaces porque después aparecen las lesiones… y es justamente lo que no queremos.

Empecé un plan de entrenamiento con  una aplicación y me parece más que razonable. Ir incrementando la carga de kilómetros semanalmente, mezclando algunos ejercicios de velocidad y también entrenamiento funcional. No descuidar la alimentación y mantenerse súper bien hidratadas, sobre todo en verano. Varias amigas ya me han ofrecido acompañarme en mi plan por recuperar el tiempo perdido, seguro con ellas también será más fácil volver a correr como antes.

por

Periodista, corredora PM. No soy rápida, pero corro con ganas.

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