Wings for Life: mi primera vez

Nuestra columnista Sole Hott corrió por primera vez Wings for Life y el resultado la sorprendió: sin quererlo hizo su mejor tiempo en 21K. Acá nos cuenta cómo lo hizo y qué la motivó.

¿Qué tal si intentamos que todo el mundo corra al mismo tiempo? Sí, todos, en todas partes, el mismo día y a la misma hora. ¿Distancia? Gana el que aguante más tiempo corriendo. ¿Con qué fin? Recaudar fondos para la investigación sobre lesiones de médula espinal, en otras palabras, ayudar a buscar la cura. Esto es Wings For Life World Run, este domingo 7 de mayo se corrió su cuarta versión y yo la corrí por primera vez.

Correr por los que no pueden era le mejor motivación e invitación para participar en una corrida. Como runner el correr es parte de tu vida, no un trabajo, por lo tanto lo haces porque te gusta. Y qué mejor que hacer lo que te gusta ayudando a otros. El año pasado estaba lesionada y no pude correrla, me quedé con las ganas y este fin de semana fue mi oportunidad.

Para mí lo que más me llamaba la atención de la dinámica WFLWR era el ítem del auto que te sigue, es decir, tú no corres a la meta, tú arrancas de ella. Por lo tanto, el planteamiento de esta corrida ya era, y es, diferente a todas las demás. Acá tú calculas los kilómetros que harás antes de correr, pero misteriosamente casi todos los que conozco que la corrieron, lograron más de lo que tenían pensado. Sí, te pica el bichito “ya qué tanto un par de kilómetros más, todavía no viene el auto”.

Yo tenía en mente 15k e incluso el día antes dije podrían ser 13 o 12. Me canso y paro, pensé, pero no tenía presupuestado que me encontraría con uno de mis entrenadores, Lucho Montenegro, en el kilómetro 3 o 4, y que correría con él hasta que el auto nos encontrara, algo que claramente no fue en el 15.

Iba corriendo tranquila, primeros kilómetros, sin calor todavía (un ítem en mi vida runner), cuando de repente diviso, porque no vi bien, a alguien muy alto corriendo al lado mío. Y mi primer pensamiento fue “qué lata, este gallo se me va a pegar”. Y me corrí, y el tipo se corrió, y así hasta que decidí mirarlo con cara de odio, sí, mido un metro y medio por lo que la mirada de odio es la técnica de defensa casi a diario entre tanto alto. Bueno, él medía como dos metros, así que lo miré feo, pero era el Lucho. Así que seguimos corriendo juntos, hablando de cuando vez, saludando a los conocidos que nos íbamos encontrando en la ruta y, por sobre todo, disfrutando.

– ¿Cuánto vas a correr Sole?, me preguntó Luchito.

– 15k, le dije.

– Estás para 25k a este ritmo, me dijo.

– Me muero.

Y seguimos corriendo, sin darnos cuenta pasamos el 7, el 9, el 12 y puff el 14.

– ¿Hagamos 20k?, me preguntó.

– Dale.

Y así de rápido me cambió el switch. 15k al bolsillo.

– Pero elonguemos en el 15 tu banda.

Y lo hicimos, tomamos agua y paramos unos minutos a elongar. De ahí seguimos, nos encontramos con Eduardo Silva de FullOutdoor.

– Eduardo ¿tú no ibas por 10k?, le dije.

– Lucho dijo que estaba para 20, fue su respuesta.

Otro más, igual que yo. Lucho solo puso en el subconsciente 5k más y los dos no pudimos ser menos, qué son 5k más.

Iba con el miedo del dolor de la banda, pero me mentalicé para que no pasara, y así pasamo el 15, el 17 y cuando íbamos en el 18 le digo a Lucho:

– Si hago 21k, serían mis 21 más rápidos.

– Démosle entonces, me dijo.

Y partimos, aceleramos un poco, ahí si ya estaba un poco cansada, pero el hecho de ser una ruta básicamente plana, ayudaba bastante. En el 20 nos dijeron que el auto venía, Luchito quería apurar más y yo solo quería ver el cartel del los 21k.

El auto nos alcanzó justo llegando a los 21k. Quedamos un par de metros, pero había que terminarlos. Y efectivamente, fue mi media maratón más rápida. Y eso que conversamos y elongamos. Primera experiencia WFRWR superada con creces, y esperando la próxima, no me la pierdo por nada. La emoción y el nervio de que te alcance el auto es muy motivadora, en serio.

El clima perfecto para mí, la cantidad de gente ideal, jamás me sentí en una estampida de gente, mucho runner conocido, todos los que conozco cumplieron su meta o la superaron, corrimos por los que no pueden y, por si fuera poco, cooperamos en la investigación para la cura de lesiones en la médula espinal. El ambiente en esta carrera es definitivamente diferente a otras. Aquí se corre por algo más y la meta finalmente eres tú. No importa cuánto corras, sino cuánto ayudas. Y lo mejor de todo es que está pasando alrededor del mundo y a la misma hora.

El próximo año, no diga que no le avisamos e inscríbase, porque en esta corrida tú corres lo que quieres, sin presiones.

Wingsforlife1

por

Periodista, peatona, runner AM y a veces PM. No tengo pedigrí de atleta, corro porque me gusta.

Comentarios