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¿Correr con alguien más lento y aprovecharlo al máximo? ¡Sí, se puede!

Correr con alguien más lento es una buena oportunidad para trabajar otros aspectos de tu entrenamiento; así que para que ambas disfruten al máximo su trote juntas y no sientas que estás ‘perdiendo’ la oportunidad de mejorar.

Nos encanta sumar kms. acompañadas, pero a veces la cosa se pone complicada cuando una es más lenta que otra… Aunque implica algunos cambios en tu rutina, correr con alguien más lento es una buena oportunidad para trabajar otros aspectos de tu entrenamiento; así que para que ambas disfruten al máximo su trote juntas y no sientas que estás ‘perdiendo’ la oportunidad de mejorar, te compartimos estos útiles consejos.

  • Definan un ritmo promedio

Para que una no termine gritando a todo pulmón “¡espérame!” y la otra “¡apúrate!”, lo mejor es establecer un ritmo promedio entre las dos, antes de partir. Si corren a tiempos muy dispares, entonces toca ser solidaria y tirar la cifra hacia abajo, ya que es menos riesgoso que la más rápida baje su velocidad, a que la más lenta la aumente abruptamente de un día para otro.

  • Establezcan juntas una ruta

Para no causar tensión innecesaria con tu partner (un clásico cuando la fatiga ya empieza a afectar el ánimo), lo mejor es que juntas establezcan una ruta que les acomode a ambas, ni muy fácil, ni demasiado exigente. Aprovechen para explorar un recorrido que no sea el típico que hacen por separado, así las dos se mantendrán motivas y expectantes al camino.

  • Enfócate en tu técnica

Muchas veces por intentar mantener nuestro ritmo o reducirlo, dejamos en segundo plano detalles técnicos que son fundamentales para mejorar nuestro rendimiento deportivo. Aprovecha esta salida en que correrás más lento y preocúpate de trabajar conscientemente en esos cambios.

Te contamos más en el post “7 formas simples y efectivas para mejorar tu técnica de running”.

 

  • Motiva a tu compañera

No se trata de presionarla al punto de incomodarla, pero sí de motivarla a correr un poco más rápido (en la medida que ella se sienta bien) o de aumentar la distancia que suele hacer. Aprovechen esta instancia para conversar, escucharse y ayudarse a mejorar mutuamente. Que tu seas más rápida no significa que no puedas aprender algo de su técnica, es un grave error creer que el más rápido es el mejor corredor.

 

  • Aprovecha para hacer ejercicios de velocidad

Como tendrás un poco más de tiempo, dedica parte de estos kilómetros compartidos para hacer sprints (piques) o fartlek (series de velocidad), técnicas que te ayudarán a mejorar tu resistencia aeróbica, y a desarrollar velocidad y resistencia. Puedes dedicar unos minutos a correr a toda velocidad y luego recuperar junto a tu amiga.

 

Lee más en el post “Sprint: el mejor aliado de tu rendimiento físico y mental”.

 

 

por

Periodista, valdiviana y fanática del sur de Chile. Corro porque me hace feliz, y mucho más si es escuchando reggeaton.

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