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A mi ritmo: Volver a correr post cuarentena

En su proceso de retomar el running post-cuarentena, desde Francia nuestra columnista @lamarypeace nos cuenta sobre el mantra que le ha ayudado para superar sus miedos e inseguridades.

Hace un par de años, ad portas de una media maratón para la que no me sentía tan preparada, entré en pánico y mi querida amiga Sole Hott me calmó con sus sabias palabras: “tranquila Pacha, voh dale, que las piernas tienen memoria”. Ese whatsapp fue lo último que leí antes de guardar el celular, así que con esa frase en mente arranqué los 21 K y la repetí como un manta sagrado, sobre todo en el duro último cuarto de la carrera. Desde entonces, cada vez que paso más de lo normal sin correr, y la motivación y seguridad decaen, recuerdo las palabras de la Sole y me convenzo de que las piernas de corredora no olvidan. 

Como a muchas les está pasando, la cuarentena me obligó a colgar las zapatillas un buen rato, y a pesar de que continué entrenando en la casa, fui juntando susto sobre cómo sería volver a correr luego de tanto tiempo. Y cuando en Francia se acabó la cuarentena, a pesar de que pensé que apenas dieran luz verde para entrenar al exterior saldría como caballo desbocado, empecé a inventar excusas para no hacerlo. 

Correr post cuarentena
Correr post cuarentena

Me sentí tan cómoda en mi nueva rutina ‘puertas adentro’ que retomar mis metas de running me sacaba de mi zona de confort, sobre todo porque de alguna forma me daba miedo no podérmela con el cuerpo más flojo y un par de kilo de sobra. Hasta que un día decidí dejar de postergar lo impostergable y arranqué con mis primeros kms callejeros. Salí sin reloj, sin distancia mínima ni ritmo por cumplir, solo a reencontrarme con este deporte que por tantos años me ha conquistado. 

En mi cabeza resonaba mi mantra infaltable “las piernas tienen memoria”, mientras pasaba de la incomodidad de los primeros kms (molestia en los tobillos y sensación de pesadez) a la naturalidad de las zancadas fluidas, a calmar mi respiración, a sentir el trabajo de mis músculos y a disfrutar al fin de la ansiada libertad de correr al aire libre. 

Volver al running luego de 3 meses no ha sido fácil, todavía me siento más lenta de lo normal y mi estado físico tiene bastante por mejorar, pero ha sido un reencuentro lleno de alegrías y satisfacciones. La primera: ¡confirmar que nuestras piernas no olvidan! Así que ánimo ladies, les hablo desde el futuro ya deconfinado (al menos por ahora), que cuando puedan retomar el running ustedes le ponen las ganas y el corazón, y su cuerpo hará el resto. Eso sí, a su propio ritmo. 

por

Periodista, valdiviana y fanática del sur de Chile. Corro porque me hace feliz, y mucho más si es escuchando reggeaton.

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