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Lesiones: la importancia de escuchar al cuerpo

¿Has sentido alguna pequeña molestia corriendo pero sigues igual? Muchas veces esos pequeños “dolores” son señales de aviso que no debemos dejar pasar. Acá te contamos por qué siempre debes escuchar al cuerpo.

No hay corredora sin alguna historia de lesión. Todas en algún minuto hemos sentido alguna molestia que, dependiendo de lo que sea, ha derivado en algo más complicado. ¿Pero cómo saber cuándo prestarle atención y escuchar al cuerpo?

Hablamos con Carlos Warnke, head coach de Warnke Running Team – www.wrt.cl– quien nos advierte que debemos estar alerta ante la más mínima molestia, dolor o sensación atípica.

“Las corredoras – por experiencia –  se quejan muchas veces de la fascitis plantar, de la periostitis tibial, de la banda iliotibial, problemas en la zona proximal de la cabeza del femur y la cadera. El sobreentrenamiento y la biomecánica de carrera inadecuada pueden ser los principales motivos de las lesiones”, explica Carlos. 

Pero varias – me incluyo – somos porfiadas, y a veces igual seguimos entrenando sin escuchar al cuerpo cuando nos autodiagnosticamos convencidas de que no es nada importante.

“Lo primero es parar, no seguir insistiendo ya que puede derivar en un dolor aún más agudo, en una lesión más severa, evitando una rápida recuperación”, insiste.

Luego, recomienda acudir a un especialista, puede ser tu médico de cabecera el cual te puede derivar al especialista, o sino directamente a un kinesiólogo, el cual resolverá tu problema identificando las partes involucradas, llegando a una conclusión del origen.

“Muchas veces las molestias leves son las primeras señales de aviso, por eso no hay que dejarlas pasar”.

Después de una lesión, recomienda aprender a seguir un protocolo, plan o estrategia con el fin de no caer nuevamente en una, saber autocontrolarse con esos kilómetros que salimos a hacer, la intensidad empleada y la frecuencia en cuanto a los días que estamos entrenando.

¿Las lesiones se presentan más en invierno o verano? Carlos cuenta que según su experiencia como head coach, éstas se dan más en la temporada estival, lo cual responde a la nula y poca actividad física que se hace en los meses anteriores, debido a multiples factores, como el clima.

“Cuando empieza a cambiar el tiempo, el boom de las actividades al aire libre se dispara, y ese cambio brusco entre el sedentarismo de invierno y los meses previos al verano se generan estas lesiones”.

Así es ya sabemos, si sentimos alguna molestia, aunque nos cueste, hagásmosle caso al experto y así evitamos complicaciones mayores.

 

 

por

Donante, periodista, sureña, amante de los libros y corredora autodidacta. Hace menos de 2 años me puse las zapatillas y nunca más paré.

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