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Cocinar con sobras: alimentación sustentable y creativa

Es una de las últimas tendencias foodie, que además de ser consciente con el medioambiente, invita a desarrollar al máximo la creatividad en la cocina. Para saber un poco más de qué se trata esta exquisita combinación de sustentabilidad y sabor, conversamos con Catalina Barranco, cocinera y creadora del Instagram @sin_sobras.

Cocinar con sobras y sin recetas rígidas, pero sí con MUCHA creatividad para aprovechar al máximo los alimentos. Esa es la premisa de esta tendencia que conquista con su filosofía sustentable y con originales preparaciones que incorporan ingredientes que tradicionalmente botamos, como tallos, hojas, y cáscaras de frutas y verduras.

“La idea es promover un círculo virtuoso en torno a la alimentación que permita aprovechar al máximo los alimentos, y en consecuencia, a reducir considerablemente nuestros desechos”, explica Catalina, cocinera y emprendedora enfocada en alimentación sustentable desde el 2006.

¿En qué consiste esta tendencia de cocinar con sobras?

“Algunos de sus principios básicos son comprar local y estacional, por un factor económico (es más barato) y por las optimas propiedades nutricionales que tiene un alimento de temporada, además de la huella de carbono que deja un alimento importado; comprar idealmente a granel o producir la menor cantidad de residuos posible; no comprar de más, ¡solo lo que vamos a consumir! Y si vamos a llevar mayor cantidad, como ha sucedido con la pandemia, preocuparnos de la buena conservación de esos alimentos; y aprender a cocinar con lo que hay, con creatividad y aprovechando cada alimento al máximo. Hay que experimentar sin frustrarse, es un ejercicio que se aprende”, describe Catalina. 

De los más comunes que terminan en la basura, ¿qué sobras podemos aprovechar?

“Muchas veces consideramos como ‘desechos’ elementos que no lo son, sobre todo en el caso de frutas y verduras, ya que la mayoría de sus partes son comestibles”, advierte Catalina, y aquí nos propone algunas de las (no) ‘sobras’ más sencillas para utilizar:

  • La cáscara de la papa es perfecta para hacer chips. 
  • La cáscara de frutas como manzana, pera o piña es ideal para hacer aguas saborizadas. 
  • Tallos de perejil o cilantro picados finos quedan muy bien en caldos. 
  • Las hojas de betarragas, si están tiernas, son muy ricas en ensaladas; si son más gruesas, se pueden comer como tortilla junto a las hojas de la betarraga. 
  • La cáscara de los cítricos como limón o naranja se puede guardar como ralladura para hacer té. 

Y agrega: “en el caso de otros restos caseros comunes como el arroz, puré, una presa de pollo o un pedazo de carne, que no alcanza para todos en la casa, siempre se puede incorporar en la próxima comida si nos ponemos creativas, por ejemplo en el relleno de algo o en una sopa. Lo que tenemos que evitar es dejar comida en el refrigerador por días hasta que tengamos que botarla. Cocinar con sobras tiene que ver con un completo círculo virtuosos que valora desde la producción de un alimento -todo el trabajo que hubo detrás- y su conservación, hasta que lo comemos, aprovechándolo al máximo o compostándolo si es posible”. 

Catalina Barranco es cocinera, emprendedora, mentora y creadora del Instagram @sin_sobras. Además dicta charlas en empresas sobre alimentación sustentable, la pueden contactar en catabarranco@regalagourmet.cl o directamente en su Instagram ¡donde contesta todas las dudas!

por

Periodista, valdiviana y fanática del sur de Chile. Corro porque me hace feliz, y mucho más si es escuchando reggeaton.

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